sábado, 6 de marzo de 2010

ESCRITORAS


Qué maravilla poder conversar con dos grandes escritoras como Patricia Esteban Erlés y Clara Obligado. Qué estupendo poder charlar de tú a tú con dos mujeres tan interesantes e inteligentes que se dedican a lo que más me gusta en esta vida: escribir. Ambas son cercanas y encantadoras y me hicieron sentir muy a gusto. Fue agradable descubrir que tanto con una como con la otra tengo muchas cosas en común. De nuestra conversación saqué muchas enseñanzas además de sentirme inmensamente identificada con ellas e espero que el futuro nos depare nuevas ocasiones para poder coincidir. Compartir con ellas y con el editor de Páginas de Espuma toda la tarde de ayer fue intenso pero se me hizo cortito.
La lectura de textos del Por favor, sea breve 2 en l'Astrolabi fue apasionante, divertida, entrañable... La complicidad entre los escritores y los editores es increíble y eso se traduce en buen rollo que fluye y se contagia. ¡¡¡Quién pudiera formar parte de ese selecto grupo de escritores espumosos!!! Allí estaban, además de Clara como editora y Patricia como antologada, Care Santos, David Roas, Ginés S. Cutillas y Carlos Vitale. Además las lecturas estuvieron acompañadas de mil anécdotas. Ainssssss, siempre nos quedará el Por favor, sea breve 3... si es que sale.
Una tarde para el recuerdo.

4 comentarios:

Tessa dijo...

Hola Clara:
Felicidades, se te ve muy bien acompañada.
Debe de ser una pasada estar junto a tantos escritores.

Besos.
Tessa

La Bruja dijo...

Fue genial, Tessa, y espero que surjan más cosas de este fabuloso encuentro. Poder charlar con alguien que se dedica a lo que a una más le gusta es maravilloso.Se disfruta mucho y también se aprende. Besos también para ti.

La Bruja dijo...

Fue genial, Tessa, y espero que surjan más cosas de este fabuloso encuentro. Poder charlar con alguien que se dedica a lo que a una más le gusta es maravilloso.Se disfruta mucho y también se aprende. Besos también para ti.

Clara dijo...

Gracias, Clara, por estar con nosotras, es una muestra más de todo lo que une la literatura. Clara Obligado