viernes, 22 de junio de 2012

ENTREGA DE LOS PREMIOS TORMENTA

Foto de Deni Olmedo
Ayer en el emblemático restaurante 7 portes de Barcelona tuvo lugar la entrega de los premios Tormenta de este año. Y pasamos una velada estupenda. La compañía y la charla no podían ser mejores y, por si no fuera suficiente, una buena comida en un sitio inmejorable. Los galardonados de esta VI edición de los premios han sido: Juan Soto Ivars, mejor autor revelación; Jaume Cabré y "Yo confieso" como mejor libro en alguna de las lenguas del estado; "Las vidas de Dubin" de Bernard Malamud como mejor autor extranjero. Al acto asistieron Óscar Esquivias, Jaume Cabré y su esposa, Pablo Martín Sánchez, Concha Cardeñoso, Ricardo Triviño, Teresa López Pellisa, Dani Osca, Francesc Miralles, Care Santos, Deni Olmedo, Ricardo Triviño y su compañera y la que suscribe. Los encargados de entregar a Mr. Tormenta fuimos Care, Óscar y yo. La velada fue maravillosa. Un verdadero placer compartir momentos con este interesante grupo de amigos enamorados de los libros: escritores, editores, traductores, críticos, lectores. Más información en http://latormentaenunvaso.blogspot.com.es/2012/06/entrega-de-los-vi-premios-tormenta.html
Larga vida a los premios Tormenta.

jueves, 14 de junio de 2012

VI PREMIOS LA TORMENTA EN UN VASO

El jueves de la semana que viene se celebra la entrega de los VI premios La Tormenta en un Vaso. No estoy nominada en ninguna de las categorías pero, además de haber participado en las votaciones mediante las que se han seleccionado a los finalistas y de las que saldrán también los ganadores, asistiré a la entrega de premios y seré la encargada de entregar el premio al escritor revelación 2011. Menudo embolao jejeje hasta un discursillo he de decir. La verdad es que me da un poco de respeto pero también me hace mucha ilusión. Ya os contaré.

martes, 12 de junio de 2012

EL CAFÉ DE LA LUNA EN LA FLM 2012






Bueno, bueno, bueno. Ya he regresado. De hecho volví de Madrid el domingo pero no he tenido tiempo de ponerme a escribir ni nada que se le parezca, evidentemente tampoco en el blog. El trabajo se acumula y a las que somos mamás, además, nos sorprende el final de curso con su jornada intensiva y mil cosas más. Pero ya estamos aquí, de vuelta de la Feria del Libro de Madrid, mi primera como autora firmando ejemplares en una caseta, la 254. Y el balance no puede ser más positivo.
No os voy a engañar, no he sido récord de ventas ni me he hinchado a vender libros y firmarlos. Ha sido ni más ni menos que lo que se puede esperar una autora desconocida que se encuentra en pleno Retiro al lado de escritores de renombre como Muñoz Molina, Pérez Reverte, Maruja Torres... eso por no contar con los mediáticos, que no son escritores pero también venden libros. Lo importante en esas condiciones es estar, vivirlo y disfrutar. Y vaya si lo he hecho, sobre todo disfrutar.
Mi caseta estaba llena de gente estupenda. Compartíamos sitio con las editoriales Duomo y Cuadernos del Vigía y la experiencia no ha podido ser mejor: me llevo un montón de amigos. Además el domingo compartí jornada de firmas con Carmen Peire, gran escritora y encanto de mujer. Y también me di el caprichito de visitar a Sara Morante en su caseta, muy cerquita de la mía, y de darle un par de besazos. He visto a amigos escritore y poetas, me lo he pasado genial, he hecho nuevos lectores y he recibido el cariño de los que ya me han leído. Creo que no se puede pedir más. Os dejo unas imágenes que me hace muy feliz contemplar.

martes, 5 de junio de 2012

MERECE LA PENA

Si hubiera querido ganar dinero no me hubiera hecho escritora. Si hubiera querido una profesión fácil con horarios "normales" hubiera elegido otra y no esta. Pero nací con una especie de tara genética que me ha hecho amar la escritura y la lectura con verdadera pasión. Porque, a veces, quienes leemos y escribimos con pasión nos olvidamos de todo lo demás para vivir en ese mundo de palabras, creado por nosotros mismos o por otros, en el que hallamos nuestro propio universo paralelo. Leer es adentrarse en un mundo desconocido en cada página, un saborear y descubrir, un camino que cada uno transita a su manera y a su ritmo. Escribir es un paso más. Es crear mundos propios para regalar a otros lectores que los transitarán de nuestra mano. Y eso es una verdadera aventura.
Hace unos años que yo la inicié. Y en estos últimos meses me he adentrado mucho más en este mundo de escritores, lecturas y lectores. Día a día avanzo un poco más, doy un nuevo paso. Me emociono con mil cosas pero también sufro muchas otras. Cada vez que me llega el enlace de una nueva reseña me hace mucha ilusión pero me enfrento al miedo de saber qué lectura del libro habrá hecho ese lector en concreto. Mientras escribo una nueva novela temo que lo que estoy escribiendo no sea bueno, no guste o no sea lo que espera de mí el lector al que le gustó mi anterior libro. Porque esta es una profesión, un oficio en el que cada vez es la primera. Cada nuevo proyecto es una vuelta a empezar. Cada vez que muestras una nueva obra a los lectores es la primera, no para ti pero sí para esa nueva criatura. Y como me decía el otro día un buen amigo, hay que ser muy fuerte pero también muy humilde para enfrentarse de nuevo a ese inicio y a las críticas que vendrán sin pensar que está todo hecho.
Hoy me despierto con una nueva reseña. Esta vez de una lectora que oyó una entrevista mía en radio y se interesó por el libro. Cuando una hace la promoción de un libro es imposible saber hasta quién llegará la noticia. Se hace de forma casi inconsciente, a veces con la sensación de que te estás repitiendo más que las morcillas y de que no va a servir para nada. No puedes saber si ese desgaste será efectivo. Porque ser escritor hoy día va más allá de escribir, es un carrera de fondo que no tiene horarios y que va más allá de acabar una historia y entregarla a un editor que decida publicarlo. Cuando ves que empiezan a aparecer los primeros lectores desconocidos saber que algo va bien. El libro está cobrando vida y se mueve solo por esos mundos. Y entonces es cuando piensas que todo merece la pena.

martes, 29 de mayo de 2012

PEDIRÍA UN POCO DE HUMILDAD

Nunca me ha dado por opinar sentando cátedra sobre temas editoriales, literarios o como quieran llamarlos. No me creo una eminencia en la materia ni alguien indicado para dar lecciones a los demás. Simplemente soy una persona a la que le gusta escribir y que hace unos años empezó a moverse por el camino de los libros. Con eso quiero decir que comencé a buscar fortuna, como tantos otros, en un mundo que me apasiona. Quería escribir y publicar un libro aunque lo veía como algo muy lejano, casi imposible. En ese momento eché mano de las herramientas que tenía a mi alcance y entre ellas, por supuesto, Internet. Abrí un blog, luego una cuenta de Facebook y entre unas cosas y otras fui haciendo contactos y moviéndome en el mundillo.
A finales del siglo pasado, hay que ver qué bien suena, ya había estado haciendo reseñas para la web de RENFE. Así es que, en mi etapa bloggera, abrí un blog en el que daba mi opinión sobre los libros que leía y luego salió la oportunidad de reseñar en una web especializada en libros y luego la radio y más tarde otra web y después uno de los blogs literarios mejor considerados del panorama actual, La tormenta en un Vaso. Poco a poco, como una hormiguita, conseguí ganar varios premios, publicar mis escritos en revistas y en Internet y, lo que a mí más ilusión me hacía, publicar en papel dos novelas y varios relatos y micros en un total de cinco antologías conjuntas con otros autores. No me hago llamar crítica literaria y me ha costado mucho considerarme escritora, aún me da cierto pudor decir que lo soy, por respeto a un oficio que tanto admiro. Y alucino bastante porque hoy en día cualquiera que tiene un blog en el que cuelga sus escritos se hace llamar escritor y cualquiera que tiene un blog de reseñas se llama crítico literario. Están en su derecho, por supuesto, pero me parece un poco atrevido. Aunque bien mirado, si escritor es el que escribe, todo aquel que no sea analfabeto es escritor.
En los últimos tiempos las redes sociales, la autopublicación y el e-book, entre otras muchas cosas, están cambiando las formas de hacer del mundo editorial. La democratización de los medios ha abierto las puertas a muchos escritores que, de otra manera, seguirían en el ostracismo. Pero, como todo tiene su lado oscuro, también ha permitido que se publique gran cantidad de libros pésimos plagados de faltas de ortografía y errores de sintaxis, gramática, etc, etc, etc. Dicho sea de paso, estos tampoco faltan en la edición convencional aunque quiero creer que no abundan tanto. Nadie está libre de mácula.
El último boom ha sido Amazon. Yo lo miro desde la barrera, la verdad, porque ando promocionando mi novela (en papel) y voy a la mía, pero tengo mis opiniones, como todo el mundo, aunque de momento observo. Hasta que leo un post en un blog sobre la supuesta guerra entre los escritores que publican de manera convencional y los que publican en esta nueva plataforma. Y vuelvo a alucinar. En primer lugar porque no creo que exista tal guerra, una guerra es algo mucho más serio y en ella pierde la vida gente, hay que ver la gente qué ganas tiene de darse importancia. Lo que sí es verdad es que unos y otros opinan y a cada cual lo suyo le parece lo mejor.
Otra cosa que me sorprende y me sonroja es la manera de expresarse que tiene el escritor del post sentando cátedra en muchos temas. Cualquiera diría que es uno de los grandes de la literatura de este país. Nunca he contemplado la autoedición. Quizás porque encontré mi camino antes de desesperarme o porque no me podía permitir el lujo de pagar por publicar. Opté por los concursos y pienso que me fue bien. Pero creo que la autoedición es una opción más para quien la quiera, ni buena ni mala, todo depende de cada uno y de sus circunstancias. Sí que es verdad que algunos escritores de los que ya tienen una carrera a sus espaldas, no lo conciben como una posibilidad, les parece un despropósito aunque seguro que los hay a los que no les parece mal. También hay que reconocer que a algunos les ha funcionado como puerta por la que acceder a la publicación convencional. Todo son maneras de hacer y opciones. Pienso que no me equivoco al decir que todos desearíamos publicar de manera convencional, con una gran editorial que nos respaldara y un importante apoyo mediático. Pero no siempre se puede, casi nunca. Así que cada uno lo intenta como quiere o como puede.
Luego está eso de que “quien realmente vale lo consigue”, una de las grandes salidas del tiesto de este post. No es verdad. Hay grandes obras muriéndose de asco en un cajón y verdaderos pestiños editados y con gran éxito de ventas. Si John Kennedy Toole pudiera volver de la tumba tampoco estaría de acuerdo con esta afirmación que, por otro lado, hace pensar que el bloggero cree que él, como lo ha conseguido, sí que vale y todos los que se autopublican o cuelgan sus libros en Amazon no. Y lo realmente sorprendente, al menos para mí, es que este tipo de afirmaciones sentando cátedra las haga un escritor cuya trayectoria consiste en haber publicado un libro y poco más.
Y todo junto me lleva a pensar en la gran falta de humildad que rodea a este mundillo. Me sorprende lo rápidamente que se le sube a la cabeza el relativo éxito a algunos. Me asombra que no seamos capaces de pensar que en este oficio siempre estamos a prueba, que cada vez que acabamos un libro o intentamos publicarlo estamos empezando de nuevo. Que nada está dado y bendecido en esta profesión y que lo que importa, al fin y al cabo, es la trayectoria profesional y que serán muy pocos los que aparecerán en los libros (o e-books) de literatura del futuro.  
Cuando yo empezaba, cuando publiqué mi primera novela, alguien que también escribía me dijo que publicarla a través de un premio “no era publicar como dios manda”. Al margen de que desconozco los criterios de dios en esto de la edición, he de decir que esa persona ha publicado varios libros a través de autoedición, pago por participar en un concurso y coedición. Y eso no me hace decir que todos los que se autoeditan nos consideran apestados a los que publicamos gracias a haber ganado un certamen literario. Así es que, modestamente, pido un poco de humildad, respeto y prudencia, dejar de mirarnos el ombligo y mirar un poco más allá. Cada uno ha de defender su trayectoria desde lo que hace, con cada escrito, y no intentando hacer de menos a los demás. Básicamente porque este no es un mundo de blancos o negros sino de una amplia gama de grises. De otra manera no les faltará razón a quienes nos consideren unos engreídos.

jueves, 17 de mayo de 2012

MADRID MÁS CERCA

Los días 8, 9 y 10, como ya os contaba, estaré en Madrid. Espero que sea un fin de semana muy literario. Dos de esos días estaré firmando ejemplares de El Café de la Luna en la Feria del Libro. El sábado día 9 desde las 17:00 y hasta las 19:00 y el domingo día 10 desde las 11:30 y hasta las 14:00. Me podréis encontrar en la caseta 254 que editorial Alrevés comparte con Duomo y Cuadernos del Vigía. Tengo muchos planes y espero ver a muchos amigos en ese tiempo. Creo que se me va  hacer corto.

miércoles, 9 de mayo de 2012

PRÓXIMA PARADA MADRID

Siguiendo con el viaje que iniciamos el 19 de marzo, nuestra próxima parada será en la Feria del Libro de Madrid. Allí estaremos, en la caseta de la editorial Alrevés (compartida con Duomo y Cuadernos del Vigía), El Café de la Luna y yo. Aún he de confirmar fechas porque no tengo todavía los billetes pero en principio está previsto que llegue a la capital el día 8 y me vaya el 10. En la feria, firmando ejemplares, el día 9. Me encanta pensar que esta es mi segunda vez allí y la primera con libro. Como siempre, estoy convencida de que no me haré un esguince en la muñeca, pero me lo voy a pasar muuuuuuuuy bien. Ya sabéis, amigos que esos días andeis por allí, os espero.