domingo, 11 de octubre de 2009

SUSURROS DE AMISTAD


Escribir es una de las cosas que más me gusta hacer en esta vida. Disfruto haciéndolo y recoger el fruto de mi trabajo en esta faceta de mi vida me llena de felicidad. Entre esos frutos, el mejor, los amigos que gracias a la literatura he ido haciendo.
Hoy he recibido una estupenda sorpresa: uno de los personajes de mi novela me mandó unas fotos suyas leyendo mi libro, su libro. Este es Josef Har-tzion, el pintor. El hombre que me regaló sus palabras, sus recuerdos y la magia de sus pinceles. Josef ha estado conmigo desde el principio, desde que decidí escribir mi novela. Me dio ánimos y confió en mí. Él y su esposa Frida me llevan dando su cariño desde hace ya algunos años. Mi novela no hubiera sido lo mismo sin él. Tampoco hubiera sido tan necesario haber luchado por publicarla si no hubiera sabido que algunas de las ilusiones de Josef y de otros de mis personajes dependían de ello. Todo mi agradecimiento una vez más para ellos. Todo mi cariño y un abrazo grandote para mi adorable pintor, para mi gran amigo Josef Har-tzion. Mil besos.

viernes, 9 de octubre de 2009

ENTREVISTA CON FERNANDO IWASAKI EN LA PRESENTACIÓN DE "ESPAÑA, APARTA DE MÍ ESTOS PREMIOS"


Tenía pendiente de publicar la entrevista que le hice a Fernando Iwasaki el pasado 9 de septiembre con motivo de la presentación de su libro de relatos "España, aparta de mí estos premios". Hoy se acaba de publicar en Anika entre Libros y yo os la traigo aquí. Espero que os guste.

Son las 17:30 de la tarde, minuto más minuto menos. He quedado en la Librería Laie de Barcelona con el escritor Fernando Iwasaki y con Juan Casamayor, editor de Páginas de Espuma. Es el tercer día de la promoción de “España, aparta de mí estos premios” y Fernando está cansado, no es para menos. Aún así me recibe con una amplia sonrisa que ilumina esos ojos suyos “tan gitanitos”.

Fernando Iwasaki es, entre otras cosas, redactor del diario ABC, Director de la Fundación Cristina Heeren, Director de la Revista Renacimiento… y un excelente escritor. Según uno de sus teoremas Lima+Sevilla= Okinawa. Y es que Fernando llegó a la ciudad del Guadalquivir hace más de veinte años y se quedó aquí. Peruano de ascendencia japonesa vive en Sevilla y es un enamorado del flamenco. Con estos datos no es de extrañar que hable de su vestimenta como de “un kimono flamenco” y que sea capaz de escribir un libro de relatos tan irreverente como “España, aparta de mí estos premios” donde la crítica social y el humor tienen apellido japonés.

MD.-¿De dónde nace la idea de escribir este libro?

F.-Probablemente la primera intuición sale de haber leído un cuento extraordinario de Roberto Bolaño, “Sensini”, que habla de cómo dos escritores latinoamericanos se ganan la vida presentándose a todos los premios que pueden a lo largo de la geografía española. Tiene un tono muy conmovedor. Está aureolado de una sensibilidad extraordinaria. Tú no puedes escribir sobre los cuentos en ese mismo registro porque ya lo ha llenado Roberto, pero ese cuento me hizo pensar en la cantidad de escritores amigos que a su vez se han presentado a lo que Roberto llama “premios búfalo”. Algunos incluso lo han reconocido públicamente como Juan Manuel Prada, Félix Palma o Luis Sepúlveda. Uní esta situación con la lectura y se me ocurrió que podría funcionar un libro donde el mismo escritor presenta el mismo cuento en siete versiones distintas a otros tantos siete premios cambiándolo según las bases.

MD.- Y, como quien no quiere la cosa, le das un repaso a todo y a todos y no dejas títere con cabeza…

F.- Hay que decir que esto lo hacen con más gracia los concejales de urbanismo que recalifican 7 veces la misma parcela.

El hecho de utilizar como pretexto los premios búfalos, entendidos como premios regionales con dotaciones económicas modestas que no dan una gran gloria literaria pero te solucionan muchos problemas, para construir la estrategia del libro me pareció ideal, porque eso iba a permitir que según los lugares que los convocaran ibas a poder hacer versiones muy regionales, muy localistas…

MD.- De paso haces un ejercicio literario fantástico.

F.- Exacto, esa es una cuestión importante. Supone un ejercicio de estilo, un trabajo de la escritura donde hay repeticiones, que son importantes, y donde también hay variaciones.

MD.- ¿El que los protagonistas sean personajes obedece a alguna razón personal?

F.- No… queda muy bien decir que tiene que ver conmigo Iwasaki, japonés… Un poquito, sí, pero esa no es la razón más importante. La razón principal es que convertir a tu personaje en japonés en España es añadir un plus que no te proporciona ningún otro personaje. Si fuera un noruego, ahora tú no estarías sonriendo. El asunto es que al ser japonés ya te predispone para algo que no es normal. Lo mismo puede ser que esté escondido 50 años en una isla del Pacífico esperando a que le avisen de que la guerra ha acabado o baile bulerías con el aire de Jerez o que cocine platos de gastronomía vasca o que hable catalán con acento de Vic.

Todos los personajes japoneses de este libro permanecen en la clandestinidad, o pasan desapercibidos en su comunidad hasta que de pronto se revelan, se manifiestan y se hacen famosos y cuando se hacen famosos se pone a andar una maquinaria, que en todos los cuentos es igual. Aquí viene la parte que verdaderamente me gustaría decir que es una caricatura y es esta tendencia que tiene la sociedad contemporánea, no la española sino en el mundo, al espectáculo. Convertir la realidad en Reality Show. Convertir la vida en un concurso. Convertir la intimidad en una noticia. Convertir el pensamiento en un anuncio. Convertir a la sociedad civil en audiencia, como si el rating fuera el índice democrático de alguna cosa. Esa es para mí la verdadera caricatura del libro

MD.- Hay algo que me ha llama la atención. En esa parte en que el personaje se hace famoso e irremediablemente la sociedad se ve atraída por todo lo que suene o parezca japonés, al final de la lista siempre aparece el flamenco.

F.- Sí, porque trabajo en una fundación de arte flamenco a la que acuden muchos estudiantes japoneses y ya me parece una cosa divertida.

MD.- ¿Qué tiene de japonés el flamenco?

F.- Absolutamente nada. Pero todo el mundo piensa que los japoneses que vienen a España vienen por el flamenco, y no es cierto. Hay mucho japonés que viene porque le encanta la cocina vasca, por el arte, Gaudí o Dalí en Catalunya… Estos japoneses se toman con tal pasión lo vasco, lo catalán, lo andaluz… que yo he querido poner el flamenco aparte, como si fuera una cosa japonesa, y destacar lo otro. Por eso sólo el último de los cuentos tiene que ver con el flamenco.

MD.- ¿Es fácil ganar concursos literarios?

F.- Sospecho que no debe de ser nada fácil. Yo por lo menos no he ganado ninguno, es decir, he ganado premios de ensayo, de investigación histórica, premios de crónicas de fútbol, pero los premios literarios no los he frecuentado. La única vez que me he presentado a un premio literario ha sido con este libro y lo he perdido. Tú no puedes darle un premio a un libro que se llama España, aparta de mí estos premios.

MD.- ¿Recomendarías los concursos literarios como cantera para aprender a escribir?

F.- Sí, los recomiendo porque creo que si alguien quiere confirmar o descubrir su vocación el concurso es ideal. Luego hay otro tipo de concursos que sirven para consolidar tu carrera y otros que te sirven para pedir la jubilación anticipada.

MD.- ¿Has pensado hacer la demostración empírica de esta teoría que planteas con tu libro?

F.- No, no lo he hecho pero sé de gente que lo hace, ¡y que le ha ido bien!

MD.- Eres un poco atrevido, relato y además de humor, cuando uno se considera género minoritario y el otro no es que esté tampoco muy bien visto.

F.- No sé si la palabra exacta es atrevido. Ya cuando escribí “Ajuar funerario” mi intención era esa. Si el público no quiere leer relato, pues yo iba a hacer microrrelatos y además todos de terror. Y conste que los escribí antes de “Crepúsculo” que si no hubiera llenado de vampiros el libro y sólo aparece uno. Ahí me ha faltado vista.

Eso lo hice en el año 2004 y en cinco años ha tenido cinco ediciones así es que yo diría que le ha ido bien. Me siento muy contento de la suerte y la vida que ha tenido. Entonces, para este libro, me apetecía presentar a través del humor una visión de la realidad… es que hasta ahora no conozco otra forma de escribir que no sea desde el humor. Y lo reivindico, aunque la gente prefiera presumir de solemnidades y de severidades y de gravedades.

En España el máximo exponente de la literatura es Cervantes, recordado sobre todo por El Quijote que es un libro humorístico. A lo mejor Cervantes no quería ser recordado por esa novela, pero se le recuerda por ella. Ahí están también Quevedo, Larra, Valle Inclán, Jardiel, Cunqueiro y en los últimos años Mendoza… y por supuesto Mendicutti, Juan Bonilla y Felipe Benítez Reyes

MD.- Y ¿qué tiene el relato que te gusta tanto?

F.- El relato para mí es el laboratorio de la literatura. Es el lugar donde hay que hacer experimentos. Y una vez que verdaderamente eres consciente de haber hecho un hallazgo con el que puedes trabajar, ese hallazgo no es estrictamente para un cuento, sino es un tono, una fórmula que luego puedes emplear en cualquier narración. Y aquí sí que digo lo que me gusta, mezclar la ficción con la no ficción, los ensayos con las novelas, los relatos con las crónicas, las crónicas con las memorias, las memorias con… lo que sea.

MD.- ¿Por qué crees que el relato es un género minoritario por lo menos aquí en España?

F.- La pregunta nos la hemos hecho muchas veces y lo mejor es que no parezca que la respuesta es una queja. Hay maravillosos lectores de relato aquí en España y estoy encantado de que sean quienes son. ¿Que no es el relato un género supuestamente de masas? Pues no ocurre nada.

MD.- ¿No es, quizás, que las editoriales no apuestan tanto por el relato porque ven más mercado en la novela?

F.- La razón para mí es que en España no ha habido todavía un autor cuyo prestigio literario se haya construido a base de relatos. Por supuesto yo podría decir que Cervantes es un autor de relatos y que El Quijote es una colección de cuentos pero hay muchas personas empeñadas en que sea sólo una novela. Pero en América Latina es distinto, el relato ha permitido crear prestigios enormes. El segundo clásico en lengua española después de Cervantes es Borges y nunca ha escrito una novela ni le ha hecho falta. También tienes a Cortázar que, aunque ha escrito una novela, sobre todo se le conoce y se le celebra por sus cuentos. Tienes también a Monterroso, a José Ramón Ribeyro… Es decir, en América Latina sí tenemos ejemplos de autores que han construido su prestigio literario gracias a los relatos. Eso es lo que no ha ocurrido en España todavía y es lo que podría darle al cuento un impulso enorme.

Y así, hablando de cuentos chinos (o japoneses), de manías a la hora de escribir, de consejos para escritores que empiezan y otras muchas cosas, seguimos conversando hasta que llega el fotógrafo de Qué Leer y me roba a Fernando. Es entonces cuando disfruto de un rato de agradable conversación con Juan Casamayor. El editor de Páginas de Espuma me cuenta sobre los próximos libros que sacará su editorial y me invita a otras entrevistas y nuevas presentaciones. Ya os iremos contando.

http://libros2.ciberanika.com/desktopdefault.aspx?pagina=~/paginas/entrevistas/entre409.ascx

jueves, 8 de octubre de 2009

UN ROSAL DE PITIMINÍ

La felicidad está hecha de momentos y, casi siempre, de pequeñas cosas. El ser humano es extremadamente complicado pero un sonido, un aroma o un objeto pueden hacerle recordar y que se sienta bien, que por unos instantes saboree la tan preciada felicidad.
Hace unos años, va para diez, yo vivía otra vida que, ahora con la distancia que da el recuerdo, se me hace extraño que alguna vez haya sido la mía. En la última etapa de esa otra vida no fui feliz. Dejé atrás mis sueños y viví los de otros. Me convertí en algo que nunca he querido ser, en otra persona que se había olvidado de si mima para ser lo que esperaban de ella los demás. Pero eso ya pasó. Decidí ser egoista. Rompí con todo y decidí vivir mi sueño. Atrás quedó una vida acomodada en una casa enorme en Sant Cugat... una casa enorme y solitaria.
Y me fui. Cogí mis cosas, a mi perro y me marché de allí. Atrás quedaron amigos y lugares y también quedó mi pequeño jardín, el rincón en el que la soledad se hacía más llevadera entre lecturas sentada en un escalón o en compañía de Max y de mis rosales de pitiminí. Y en ese camino hacia otro lugar volví a escribir. Y de mí salió todo el mal trago que estaba pasando en forma de novela, una novela que hablaba de un dolor mucho mayor que el mío, y eso me ayudó a poner cada cosa en su sitio y a darme cuenta de la gran suerte que tenía. Los primeros años fueron duros. Pero luego, como si formara parte del plan secreto de algún demiurgo, encontré un lugar junto al mar en el que estaba esperándome mi habitación propia. Allí, al amparo del bondadoso y sabio Mediterráneo encontré a la escritora que latía en mi interior y que ya llevaba unos años diciéndome que estaba dentro de mí atrapada. Allí, aquí, he vivido el amor, la maternidad, la inspiración, la creación...
Ahora tengo todo lo que siempre había soñado: una casa con vistas al mar llena de vida y de sonidos (a veces demasiados, je je), una hija, un hombre que me ama y al que amo y que me apoya en todos mis proyectos, una novela publicada, un continuo intento de pasos para poder decicarme a esto, ideas y proyectos... Pero mis rosales de pitiminí seguían lejos...
Desde hace unos días ya no es así. El devenir de la felicidad, esa que no es absoluta, esa que es efímera, esa que no sabes nunca cuándo se irá, sigue pasando por mi casa junto al mar. Y alguien que me quiere, me escucha y me comprende, que me anima a seguir adelante y que cree en mí, me demostró hace unos días lo que le importo trayéndome un rosal de pitiminí. ¿Que parece una tontería? Puede ser. ¿Que aspiro a poco para ser feliz? Pues sí. Cuando una se siente bien en su piel cualquier pequeña cosa puede hacer de una pequeñez algo importante que ilumine su día. Ahora ya lo tengo todo para ser feliz.

miércoles, 7 de octubre de 2009

EL DÍA DESPUÉS

Ayer estaba tan excitada que me costó mucho dormirme. Estaba muy cansada pero no había manera. Leí un poco el libro de Andrés Neuman pero no conseguía centrarme en la lectura. Se me venían a la cabeza retazos de la conversación con Jordi. Me hubiera levantado de buena gana para escuchar la grabación de la entrevista, para volver a oír lo que me había dicho... pero no, al final me dormí. Hoy al levantarme tenía en la mesilla de noche el libro que me reagaló y me dedicó. Pobre, entre saludos que me habían dado para él y que le recité de carrerilla para no olvidar ninguno y la tanda de firmas de libros para otros que le llevé... Al final me dijo que le comentara si me apetecía leer alguno de sus libros que si lo tenía me lo regalaba. Como una no es abusona, y siempre que le he visitado me ha regalado alguno, no pedí. Así que Jordi me regaló y dedicó Kafka y la muñeca viajera que viajará conmigo a Londres para disfrutarlo en mis minivacaciones. ¡Vaya! acabo de mirar y no hay reseña en Anika. Pues a la vuelta lo reseñaré (esto es puro vicio).






martes, 6 de octubre de 2009

UN DÍA MUY ESPECIAL

Hoy ha sido un gran día. Un día intenso a nivel "literario". Nada más despertar me llegaba un regalo: el último libro de Care Santos, "Bel: amor más allá de la muerte". Encuentro en la estación con Carolina, el halcón que vuela por estos cielos bloggeros, y conversación literaria. Y después de mi entrevista de trabajo (para un reportaje de Barcelona Divina, o sea) lo mejor de lo mejor, lo que ha hecho que el día sea para recordar: mi cita con Jordi Sierra i Fabra. Más de hora y media de intensa charla, de buen rollo, de palabras... Ante alguien así, ante su sencillez y su falta de prepotencia o endiosamiento, uno se cuestiona muchas cosas. Como dice uno de mis compis en Anika entre Libros, el escritor Miguel Ángel León Asuero, si algún día me vuelvo una escritora pedante y egocéntrica, por favor, que alguien me dé un guantazo.
Además de la entrevista, ha habido firma y regalo de libros (de él para mí, el que yo podía regalarle ya se lo di, snif) y las consabidas fotos. La mayor sopresa del día que Jordi, pese al poco tiempo que tiene y a que somos miles los que se lo pedimos, ha leído mi novela. Este verano. Se la leyó en tres días. ¿Su opinión? Aún estoy soñando. Tengo que escuchar nuestra conversación para acabar de creérmelo. Para no hacerme la interesante citaré lo que recuerdo: es una muy buena primera novela. Se acordaba perfectamente de mí, no he tenido ni que preguntarle, y pese a que hemos estado en contacto por mail para quedar me ha dicho que esperaba a verme, porque recordaba nuestra entrevista pendiente, para decírmelo en persona.
Sólo esto de su opinión en cuanto a mi novela. Me encantaría explicar todo lo que me ha dicho pero entonces sería una de esas escritoras egocéntricas y pedantes a las que no me quiero parecer. Y si os cuento esto es porque estoy tan alucinada, tan feliz, tan sorprendida... que necesito compartirlo. Espero que sepáis entender.

domingo, 4 de octubre de 2009

NUEVA CITA LITERARIA: ENTREVISTA CON JORDI SIERRA I FABRA


Tengo tantas cosas entre manos que de vez en cuando hasta me sorprendo. Hace unos meses que estoy en contacto con el escritor Jordi Sierra i Fabra intentando encontrar un hueco en su apretada agenda para poder entrevistarle a propósito de su novela "Las Guerras de Diego" y de su libro de relatos "Diálogos". Pues bien, esta mañana Jordi me ha enviado un mail: el próximo martes a las 16:00 nos veremos.
Para los que no me conocéis os explicaré que conocí a este grandísimo escritor el año pasado ya que formó parte del jurado del II Certamen de Escritura Scream "Cielo Abierto" del que resulté ganadora. A partir de ahí nos vimos, charlamos, me dio algún que otro buen consejo y se inició una "amistad", si se puede llamar así por eso la entrecomillo, que ha dado para alguna que otra cita más y este contacto vía mail. Los que ya me conocéis disculpad que me repita (es que me gusta recordarlo je je je).
Además de la entrevista, que ya de por sí es algo interesantísimo, tengo que poner al día a Jordi de muchas cosas que le interesarán ya que tienen que ver con él: el III Scream, que seré jurado de la IV edición, mi reciente contacto con Juan Casamayor y Páginas de Espuma... Y, aunque no cuento con ello ya que sé que tiene muchísimo trabajo, espero que haya podido leerse mi novela y me dé su opinión. ¡¡Qué ganas tengo de que llegue el martes!!